Cómo podemos ayudar a los niños a aprender a escribir con bolígrafo

aprender a escribir con bolígrafo

En el ecuador de la educación primaria, cuando los niños tienen entre 8 y 9 años, es cuando los especialistas consideran que es el momento para aprender a escribir con bolígrafo. Este cambio, que normalmente es tomado con ilusión y curiosidad por los más pequeños tiene que ser supervisado por un adulto para que no se produzca frustración y se sienten correctamente las bases de este importante aprendizaje.

Además, este no es el único cambio que se produce en tercero o cuarto de primaria. Este también es el momento en el que los niños y niñas sustituyen las fichas por libretas u hojas de dobla pauta. Esto, junto con la incorporación del bolígrafo les hace sentir mayores y les gusta. Pero, es un proceso que implica unos cambios que cambios que debemos tener en cuenta. Por una parte, empiezan a escribir con un material que, en principio no se borra; tiene distintos colores y, si no se usa correctamente, mancha tanto la hoja como las manos.

Consejos para ayudar a los niños a aprender a escribir con bolígrafo

Introducción progresiva del bolígrafo

No se trata de abandonar el lápiz definitivamente y escribir sólo con bolígrafo. Es un proceso que debe hacerse poco a poco para que el niño o niña se vaya acostumbrando.

Además, también es recomendable que en casa ensayen el uso del bolígrafo ya que de esta manera les costará menos hacerlo en el colegio. Para lograrlo los podemos animar a dibujar con bolígrafo en lugar de con lápiz o animarlos a escribir su nombre en sus libretas y objetos que lo permitan.

Otra manera de incentivar el uso del bolígrafo es animarlos a ayudarnos con tareas cotidianas como, por ejemplo, escribir la lista de la compra o jugar a dejarse notas.

Enseñarles a coger el bolígrafo de forma correcta

Del mismo modo que cuando aprenden a escribir con lápiz, es necesario enseñarles a coger correctamente este nuevo instrumento de escritura. El hecho de que cojan el bolígrafo correctamente les ayudará a que su caligrafía sea más legible.

Evitar la frustración

El hecho de no poder borrar es un cambio importante en el proceso de aprendizaje de los más pequeños. Nuestro papel, ante esto, es hacerles saber que, a pesar de no poder borrar, sí que hay cabida para el error. El uso de bolígrafos borrables, correctores o, simplemente, tachar los errores, pueden ser de gran ayuda en esta etapa.

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