Grandes ilustradores de la prensa en España  

 

El auge de la ilustración y la poesía gráfica en la actualidad es un hecho, sobre ello ya hablamos en este artículo, pero hay algo que nunca ha pasado de moda: La ilustración en prensa. Hacemos un repaso a la obra de 3 grandes ilustradores y también humoristas gráficos de los medios escritos españoles: Forges, Mingote y Máximo.

 

Forges, el creador de los “bocatas” y el “muslamen”

 

Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges no fue solo un gran dibujante y humorista gráfico, también fue el responsable de la creación de un lenguaje propio que fue cobrando fuerza con el paso de los años y las décadas. Es el inventor de palabras como “muslamen” y “bocata” que acabaron haciendo suyas en la calle y ese uso popular permitió que el diccionario de la Real Academia de la Lengua los recogiera.

 

Forges publicó su primera viñeta en la prensa, en el diario Pueblo, en el año 1964. Desde entonces colaboró y trabajó para diferentes medios de comunicación. En su última etapa, se dedicó a dibujar el avance de la sociedad española desde el diario El País, con el que empezó a colaborar a mediados de los años 90.

 

Antonio Mingote, el Picasso de los periódicos

 

Antonio Mingote tuvo una dilatada carrera en el mundo de la ilustración en prensa y uno de los afortunados que trabajó en la redacción de La Codorniz, una revista de humor gráfico y literario referente del mundo editorial en nuestro país. Estuvo en funcionamiento desde 1941 a 1978, aunque Mingote entró en 1948 y en 1953 comenzó su colaboración con el diario ABC, que duraría hasta su fallecimiento en 2012. Además, en 1987 fue nombrado Académico de la Real Academia de la Lengua Española, ya que también publicó varios libros a lo largo de su carrera.

 

Máximo San Juan

 

Máximo San Juan comenzó su carrera en la radio, pero enseguida apostó por la ilustración como manera de ganarse la vida. Plasmó sus dibujos en publicaciones como Pueblo, La Codorniz, El Correo Catalán o ABC. También escribió varios libros e incluso una adaptación teatral de “La tierra es redonda” de Armand Salacrou.

 

 

 

 

 

 

Cursos online para aprender a dibujar  

 

La ilustración se encuentra en un momento álgido gracias a las redes sociales y las nuevas tecnologías, los espacios perfectos en los que llegar a un público mucho más amplio que hace unos años. De hecho, los estudios relacionados con el mundo del diseño, la ilustración y las artes son cada vez más demandados. La mayoría de las veces les pica el gusanillo de la ilustración a personas que ya están formadas en otros campos, por eso cada vez con más frecuencia son muchos los que se deciden a realizar cursos online para aprender a dibujar. Una manera virtual de asistir a clase sin dejar de lado el resto de obligaciones

 

El aprendizaje virtual de los cursos online

 

Los cursos online permiten realizar un seguimiento de las clases y de la formación sin necesidad de acudir presencialmente a un espacio con un horario concreto. Esto puede parecer complicado cuando hablamos de dibujo, pero hay que tener en cuenta que en todos los cursos existe una parte teórica imprescindible para desarrollar el resto de acciones.

 

Las ventajas de dibujar

 

Dibujar es un arte que no solo aporta beneficios a nivel emocional para todos aquellos que lo utilizan como una forma de expresarse, también tiene otras ventajas, tanto físicas como psicológicas:

 

  • Mejora las habilidades motoras. En niños ayuda al desarrollo de la motricidad y en adultos permite que mantengan su agilidad y destreza manual.
  • Actividad relajante. Dibujar es poner atención a aquello que estamos recreando, un momento en el que, sin quererlo, nos abstraemos del mundo exterior y solo queda el de nuestra imaginación haciéndose realidad sobre el papel.
  • Desarrollo de la sensibilidad artística. Dibujando se aprenden técnicas, se adquiere visión, y en definitiva, se aprende a interpretar trazos, colores, figuras, escenas…
  • Cultura general. Apuntarse a un curso de dibujo también supondrá incrementar tus conocimientos sobre historia del arte, no únicamente a nivel de obras y sus autores, si no también de las técnicas y movimientos a lo largo de los siglos.
  • Terapia. Dibujar es también una forma de expresar nuestros sentimientos y reconciliarnos con la vida.

 

¿Dónde encontrar cursos online para dibujar?

 

En internet existen multitud de opciones diferentes, desde tutoriales gratuitos en Youtube, a cuentas de Instagram que comparten tips básicos y otros cursos online que incluyen el temario ya preparado y clases virtuales grabadas para poder verlas en el momento que prefieras, sin estar así, atad@ a ningún horario.

Tyrus Wong: El padre de Bambi  

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Si existe una historia de amor maternal capaz de hacernos saltar las lágrimas y de enternecernos hasta decir basta, esa historia es la de Bambi. La galardonada y más triste película de dibujos animados de Disney tiene detrás a un creador que pocos conocen: Hablamos de Tyrus Wong, en cuyas ilustraciones se inspiró Walt Disney para crear una cinta mítica en la historia del cine de animación. Te contamos quién fue Wong, considerado como el verdadero padre de Bambi.

 

Los orígenes de Wong

 

Wong nació en China y emigró a Estados Unidos junto a su padre cuando tenía 10 años. Una vez en el país americano se establecieron en California y allí acudió al colegio como cualquier niño de su edad, donde enseguida advirtieron sus dotes para el dibujo y consiguió una beca para estudiar en un instituto de arte. De hecho, desde pequeño Wong hacía caligrafía sumergiendo pinceles en agua y pintando sobre periódicos, ya que no se podían permitir comprar papel y tinta. Esto le ayudó a agudizar su ingenio para convertirse después en un artista muy polifacético: pintura, animación, caligrafía, cerámica, diseño gráfico, vajillas…

 

Su primera exposición importante data de 1932, cuando participó junto a Picasso y Henri Matisse en una muestra en el Instituto de Arte de Chicago. Se unió a Disney en 1938 cuando se casó y buscó un trabajo estable.

 

El nacimiento de Bambi

 

Sus pinturas de paisajes recreando escenarios de la novela de Félix Salten en la que se inspira la historia de Bambi, gustaron y mucho, por lo que fue ascendido, aunque de forma extraoficial, a dibujante inspirador. La decepción llegó cuando en los créditos de la película su nombre no aparecía hasta casi el final y como mero artista de fondo.

 

Fue despedido en 1941 tras una huelga de animadores y comenzó a trabajar para otros estudios de Hollywood como la Warner Bros. Al mismo tiempo, compaginó su trabajo en el cine con el diseño de tarjetas para Hallmark o la pintura con aires asiáticos.

 

En sus últimos años se dedicó a crear y diseñar cometas que hacía volar en el muelle de Santa Mónica. Su reconocimiento al trabajo que inspiró los diseños de Bambi no llegaría hasta el final de su vida cuando recibió el título de “leyenda de Disney”. Murió en 2016 a los 106 años.

 

 

 

 

 

El auge de la poesía gráfica  

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Todo regresa, los estilismos, la moda, los elementos decorativos… Y ahora también la poesía, más concretamente la poesía gráfica. Tras décadas de hegemonía indiscutible de la novela como el máximo exponente de los estilos literarios, ha regresado el gusto por los versos, que parece que habían quedado relegados para los más entendidos y muy alejados de la cultura popular. La poesía gráfica ha vuelto para quedarse y sus elementos simbólicos la han convertido ya en una forma de mostrar el trabajo de ilustradores y diseñadores gráficos.

 

¿Qué es la poesía gráfica?

 

También denominada poesía visual, la poesía gráfica es una forma de expresión artística en la que generalmente se combinan palabras e imágenes. Un poema de estas características puede incluir múltiples lenguajes: sonoros, fonéticos, matemáticos…

 

En cuanto al lenguaje exclusivamente escrito se pone en valor la caligrafía, la forma en la que se escriben las palabras que formarán parte del mensaje y era muy habitual, hace algunas décadas la inclusión de los denominados caligramas, que no son más que ilustraciones que se forman con un trazo que a su vez está compuesto de palabras y frases que van formando la figura.

 

La popularidad actual de la poesía gráfica

 

Las redes sociales, internet, en definitiva, han provocado un fenómeno global: personas con intereses comunes logran encontrarse, intereses que no arrastran masas, pero no por ello son minoritarios. Algo que habría sido imposible sin la red de redes que, aunque muchas veces se intenten demonizar, como casi todo en la vida, tiene su parte de luz. Personas discutiendo sobre ortografía en twitter o descubriendo obras de arte de la Edad Media. Pues con la poesía gráfica igual, muchos artistas han utilizado plataformas como Instagram para mostrar sus trabajos y parece que a muchos les interesa este tipo arte, de lenguaje visual o de ilustración escrita.

 

Y como el arte siempre genera controversia y remueve sentimientos, es el medio perfecto para denunciar algunas situaciones actuales. Por eso los hermanos Javier y Juan Gallego han publicado “Como si nunca hubieran sido”, un homenaje a todos aquellos que fallecen en el Mediterráneo intentando llegar a Europa, donde esperaban conseguir una vida mejor o al menos con más oportunidades.

 

A medio camino entre la poesía gráfica y un cómic, los hermanos Gallego plasman una historia triste sobre el papel que nació tras leer un titular en el año 2015 que apuntaba que podrían haber muerto 1.000 personas en el Mediterráneo.

Superlópez, el superhéroe del cómic español

 

El cómic español tuvo su particular explosión artística en la década de los años 50, personajes como Mortadelo y Filemón o Zipi y Zape gobernaban las páginas de las revistas de la editorial Bruguera, que se erigió como la reina de las historietas patrias. Aquí siempre hemos apostado más por el humor que por la seriedad y la impostura americana de Marvel o MC. Y fue precisamente la parodia la que llevó a la creación en 1973 de Superlópez, nuestro primer héroe del cómic español. Un personaje que a finales del año pasado fue llevado a la gran pantalla.

 

Cómo surge el personaje de Superlópez

 

Superlópez no es ni más ni menos que una parodia de Superman, del superhéroe americano y de la sociedad española en general. Su creador es Jan (Juan López Fernández) quien recibió el encargo de parodiar a los superhéroes americanos y pensó a un superhombre patrio con aspecto de tipo anodino, oficinista, con bigote, aficionado al fútbol y al café con leche y cruasán. En vez de proceder del planeta Kripton, nuestro Superlópez viene de Chitón y esconde superpoderes como la fuerza extrema, la hipervelocidad, la visión por rayos equis y la capacidad de volar.

 

Fue en 1973 cuando la editorial Euredit le hizo llegar esa propuesta de parodiar películas famosas y sus personajes. Así nacieron Franciscostein, Tarzanilo, King Tongo y, cómo no, Superlópez. Aunque éste último no tuvo su gran oportunidad hasta 1978, tras el éxito rotundo del Superman de Christopher Reeve, momento en el que comenzó a despuntar y a convertirse en el referente del cómic español que es hoy en día.

 

 

La adaptación cinematográfica

 

Javier Ruiz Caldera, responsable de otros films como “Anacleto: Agente secreto”, “Spanish Movie” o “3 bodas de más” ha sido el encargado de llevar al cine la adaptación de nuestro superhéroe. Las historietas de Jan empiezan con un Superlópez ya consciente de sus superpoderes y Ruiz Caldera ha querido rellenar ese espacio de tiempo entre el que llega Superlópez a la Tierra enviado por sus padres para salvarlo y el momento en el que descubre esos poderes.

 

El protagonista es el conocido humorista Dani Rovira quien deberá enfrentarse a una villana llegada desde Chitón, que interpreta Maribel Verdú. No podía faltar la trama amorosa, Alexandra Jiménez es la novia de Superlópez y Julián López, su mejor amigo.

 

Un estreno muy esperado entre los aficionados a las historietas de Superlópez, con un final abierto que hace pensar que si tiene éxito puede haber más adaptaciones a la gran pantalla.

¿Cómo se hacen las ilustraciones de una película de dibujos animados?  

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La industria de la animación ha avanzado a pasos agigantados en las últimas décadas, pero, aunque el dibujo clásico ha perdido protagonismo en pro de todo aquello digital, hay algo que no cambia: la ilustración. Es una de las preguntas que suelen hacer muchos “peques”: ¿cómo se dibujan los dibujos? Te contamos cómo es el proceso creativo de una película de animación y en especial todo lo relativo a las ilustraciones de los personajes y escenarios.

 

Los primeros pasos para crear una película de dibujos animados

 

Lo más importante es el guion, ya que es el corazón de todo el proyecto. Una vez que se tiene claro qué queremos contar, empieza el trabajo de recreación de esos personajes y escenarios que pueblan la historia que contaremos.

 

  1. Creación de personajes y escenarios: Tras el guion, lo más importante es darles vida y que pasen de la palabra escrita a un mundo imaginario y visible como es el de una pantalla.
  2. Storyboard. Es necesario presentar los bocetos de la historia de forma secuencial. Aquí los dibujos no tienen que ser muy elaborados, lo importante es hacer constar el orden en el que aparecerán a lo largo de la película y poder decidir los planos, posición de las cámaras, etc.
  3. Grabación de diálogos y sonido. Aunque cueste creerlo este paso es previo a la creación de las ilustraciones del film. Entre otras razones se hace en este orden porque los diálogos determinan la duración de una escena y por tanto el número de ilustraciones que se necesitarán.
  4. Producción del animatic. Se trata de un vídeo en el que muchas veces se utilizan las imágenes del storyboard en el que se puede ver toda la secuencia de las ilustraciones acompañadas de los sonidos. Sirve para decidir el tiempo que durará cada escena y animación. Es un primer borrador de la película, en el que se pueden realizar cambios y mejoras.
  5. La animación. Es el momento en el que se crea la animación de las ilustraciones que previamente ha elaborado el equipo de diseño a partir del storyboard, el guion y el animatic. Aquí es cuando se crea una secuencia de imágenes que permitirán simular la animación. Cada imagen es un fotograma, y normalmente hay 24 por segundo. En la actualidad existen programas que generan fotogramas intermedios, pero es necesario crear las imágenes principales que definen los movimientos y que se conocen como fotogramas clave.
  6. Edición final. Una vez que los fotogramas están creados deben unirse al sonido, música, voz, etc.

 

Estos son los pasos necesarios para que una ilustración en 2D acabe convirtiéndose en una película de dibujos animados. Aunque cada vez más, los estudios de cine de animación se decantan por los films en 3D, en los que los procesos de creación de personajes y escenarios se hacen directamente por ordenador.

El auge del lettering o cómo convertir la escritura en una obra de arte

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Podría parecer una contrariedad, pero en un mundo cada vez más digitalizado, triunfa lo manual. Nos referimos al auge del lettering, una forma de convertir en obras de arte lo que a priori son simples letras. Redes Sociales como Instagram han “ayudado” a disparar esta fiebre que “afecta” a los más creativos y a todos aquellos con profesiones relacionadas con las letras. También los estudiantes son uno de los colectivos que más se han aficionado al lettering, una forma de convertir la escritura en verdaderas obras de arte.

 

¿Qué es el lettering y para qué sirve?

 

El lettering está viviendo un despertar dentro del mundo creativo, pero puede ser un concepto desconocido para todos aquellos que no estén vinculados a este sector. Podríamos definirlo como el arte de dibujar letras. Se trata de eso, de ilustrar letras, no de escribirlas. Por eso no es necesario tener una buena letra para practicar el lettering.

 

Esta disciplina ha existido siempre, ya en los textos antiguos de la edad media, los monjes que reproducían los textos con excelente caligrafía, también se dedicaban a dibujar algunas letras, en su mayoría la primera, de un tamaño mayor y distinta tipografía que el resto. Una letra “adornada” que daba entidad a los textos que copiaban los monjes escribas.

 

En la actualidad, infinidad de nuevos materiales han permitido un segundo resurgir del lettering. Acuarelas, rotuladores, plumas, lápices y tizas sirven para dibujar las letras de carteles y textos, muchas veces publicitarios, ya que llaman la atención por sus formas. Así que su uso principal suele ser el comunicativo, adornan invitaciones a eventos, murales, material publicitario y pizarras de restaurantes.

 

El lettering no es ni caligrafía, ni tipografía

 

Es habitual confundir el lettering con la caligrafía y la tipografía, todas estas disciplinas están relacionadas con la escritura, pero no son lo mismo.

 

  • Caligrafía. Si el lettering es el arte de dibujar letras, la caligrafía es el arte de escribir esas letras. Se trata del conjunto de rasgos que definen la forma en la que se escribe. Es algo muy personal y cada individuo tiene su forma propia de hacerlo. Los hay que escriben de forma más redonda y con las letras ligadas, otros lo hacen con las palabras muy juntas y cada letra separada de la anterior, etc. El tipo de caligrafía influye en la legibilidad de los textos, por eso es habitual que a los niños se les recomiende completar cuadernos de caligrafía para mejorar la forma de su escritura.
  • Tipografía. Es el arte de diseñar las letras, números y signos necesarios para la impresión de un texto. La tipografía hace referencia a unas características y un estilo común que siempre se reproduce de la misma manera. Mientras que con la caligrafía y el lettering, las formas pueden variar porque se trata de algo hecho a mano y sin uso de ningún tipo de tecnología.

 

El auge del lettering ha disparado los cursos que se ofrecen para aprender a dibujar letras. Unos cursos a los que asisten desde diseñadores gráficos a artistas o personas aficionadas al scrapbooking que quieren utilizar esta técnica para mejorar sus creaciones.

¿Cómo será la ilustración del futuro?

Las nuevas tecnologías han irrumpido con fuerza en nuestra sociedad, el futuro pasa por lo tecnológico en todos los sectores, en la ilustración también. Los profesionales coinciden en señalar que en los próximos años la ilustración experimentará grandes cambios, sobre todo en su formato. Es la ilustración del futuro.

 

Actualmente, las técnicas ilustrativas pasan por una mezcla entre lo analógico y lo digital. Se combina el dibujo sobre el papel con técnicas de acuarela y plumilla con otro tipo de texturas como la tiza. Y luego ese dibujo se traslada a una pantalla de ordenador, desde dónde los propios ilustradores editan la imagen con programas de software especializados.

 

¿La ilustración se creará en formato digital?

 

El futuro pasará seguramente por dibujar directamente sobre una pantalla de tablet, aunque algunos artistas reconocen que todavía falta mucho camino por recorrer, ya que los programas actuales no permiten la precisión y la calidad necesarias para que la ilustración sobre la pantalla quede igual de profesional que sobre el papel.

 

Una vez trasladada la ilustración a una pantalla, es el mejor instrumento que tienen los profesionales de este sector para darse a conocer. Ferias internacionales de la ilustración como las de Bolonia o Frankfurt, reconocidas internacionalmente, les permiten mostrar su portfolio de forma rápida a los responsables de las editoriales que allí se reúnen. Es sin duda, el formato del futuro que, unido a internet, ha permitido que en países como España, donde la ilustración era prácticamente invisible, vuelva a tomar fuerza y se le de relevancia.

 

El papel de internet en el mundo de la ilustración

 

La red de redes también ha permitido que un mayor número de ilustradores se den a conocer de forma rápida y a un gran número de personas. Aplicaciones como Instagram, que permite la publicación de imágenes y vídeo, ha logrado que el nombre de algunos ilustradores se de a conocer y sean seguidos por miles de personas en todo el mundo.

 

En concreto los timelapse, un paso a paso del proceso creativo de la ilustración a cámara rápida, se han puesto de moda y permiten ver de qué manera se gesta un proyecto ilustrativo y con qué materiales se lleva a cabo.

 

¿El fin de los libros de ilustraciones en papel?

 

Cada vez se venden menos libros en formato papel, es un hecho, algo con lo que también se ven afectados los ilustradores. Es habitual que el número de publicaciones en formato ebook crezcan, así que lo más probable es que en un futuro las ediciones de las ilustraciones sean electrónicas. Seguramente el papel se utilizará para ediciones especiales o de coleccionista.

Los mejores museos de ilustración y literatura infantil del mundo

Cuando hablamos de museos es habitual pensar en galerías de pinturas, exposiciones de esculturas, piezas de arte o documentos, muestras de fósiles, centros interactivos sobre ciencia y tecnología…. Y los libros los dejamos para las bibliotecas. Pero con el paso de los años han ido creciendo los edificios que albergan otro tipo de piezas de arte: los museos de ilustración y literatura, y más concretamente infantil.

 

Puede que no sean tan reconocidos ni conocidos popularmente pero poco a poco se van creando su hueco en el imaginario colectivo. Casi todos están en el extranjero y de momento, España solo cuenta con uno.

 

Museos de ilustración y literatura infantil en España

 

  • Museo ABC de dibujo e ilustración de Madrid. Situado en la capital de España, este centro cuenta con una superficie total de casi 4.000 metros cuadrados en los que alberga no solo la exposición fija (Archivo de la Colección ABC), también actividades y muestras itinerantes. Asimismo, dispone de un laboratorio de restauración una sala de cristal para eventos una librería. Seis plantas en las que pueden visitarse las obras de dibujantes, ilustradores y pintores desde el año 1891. También puede disfrutarse de conferencias, cursos y presentaciones de libros.

 

Museos de ilustración y literatura infantil en el Extranjero

 

Fuera de nuestras fronteras sí que existen multitud de centros dedicados a la ilustración y la literatura infantil, así que hemos agrupado 5 de los centros más importantes del mundo.

 

  • MuDI, Museo del Dibujo y la Ilustración. Está situado en Buenos Aires, Argentina, y tiene un fondo de dibujos e ilustraciones que supera los 10.000 documentos, todos de autores argentinos. Se inauguró en el año 2004.
  • Museo Roald Dahl. Lo podremos encontrar en Gran Bretaña, todo un centro dedicado al mítico escritor, autor de obras tan conocidas como “Charli y la fábrica de chocolate”, “Las brujas” o “Matilda”. Se ubica en el pueblo donde vivió Dahl casi 40 años y se pueden encontrar manuscritos de sus obras, fotografías y cartas.
  • The Cartoon Museum. Seguimos en Gran Bretaña, porque en su capital, Londres, es donde podremos encontrar este museo dedicado al cómic. Un repaso por a este género desde el siglo XVIII hasta la actualidad.
  • National Museum of American Illustration– Cruzamos el charco y nos marchamos a América. Allí podremos encontrar dibujos e ilustraciones de artistas estadounidenses que aparecieron en publicidad, cartelería y diarios.
  • Chihiro Art Museum(Tokio). Nuestra última parada es Japón, en Tokio podemos visitar un museo que recuerda al ilustrador patrio Chihiro Iwasaki y que además cuenta con una colección internacional con más de 17.000 obras.

 

Si quieres conocer más centros de este tipo repartidos por el mundo, aquí os dejamos un artículo en el que detallan más museos de la ilustración y literatura infantil.

Benjamin Lacombe, un universo propio de la ilustración

La infancia, una fuente inagotable de inspiración. Así lo cree Benjamin Lacombe, un ilustrador francés que se acerca a los 40 pero que mantiene intacta la sensibilidad y la capacidad de sorprenderse de los niños. Los expertos lo denominan “el mago de la ilustración” y no es para menos, no ya porque sea un excelente dibujante, si no porque ha conseguido crear un universo propio y reconocible, algo bastante más difícil.

 

Nació en París en 1982 y ya tiene a sus espaldas 15 años de carrera profesional a pesar de su juventud. De hecho, este año 2018, acaba de publicar “Curiosidades. Una monografía. 2003-2018”, un auténtico repaso visual y reflexivo a su carrera.  Combina sus mágicas ilustraciones, con bocetos y fotografías mientras explica paso a paso cómo es su proceso creativo, cómo maneja los proyectos y cuáles son sus fuentes de inspiración:

 

  • La infancia. Ya que la considera una fuente inagotable de creación.
  • Cultura asiática, en especial la japonesa. Desde pequeño se ha visto atraído por el archipiélago nipón.
  • El concepto de lo raro y extravagante. Asegura que le aburre todo aquello que implica “normalidad”. Le gusta explorar nuevos terrenos y aportar visiones diferentes.
  • Los personajes históricos. Le atrae la historia que envuelven a ciertos personajes, su época y su forma de vida. Ha trabajado especialmente con figuras como la de la pintora mexicana Frida Khalo o la que fue reina de Francia, María Antonieta.
  • La naturaleza. Le gusta intentar recrearla para intentar imitar su “perfección”.

 

Lacombe, que ha expuesto sus ilustraciones por todo el mundo, consigue hacer realidad los sueños a través de su obra. Con la que, por cierto, está fuertemente vinculado e implicado. Con su libro ”Madama Butterfly” consiguió un desplegable de 10 metros de longitud. Y a esto hay que añadirle su vena literaria, le encanta narrar y contar historias.

 

El ilustrador francés también comparte muchas de sus creaciones a través de su página de Instagram, una auténtica galería en la que descubrir el auténtico “universo Lacombe”.