Cómo interpretar el significado del dibujo de la familia de un niño

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dibujo de la familia

Uno de los dibujos que más interés suscita en el hogar es el dibujo de la familia. El dibujo de la familia nos puede aportar una visión de cómo el niño se integra en el entorno familiar, la posición que siente que ocupa y los lazos de unión o los posibles celos que pueden aparecer con otros miembros de la familia.

No es que con un simple dibujo podamos hacer un diagnóstico pero sí que nos puede dar pistas sobre la situación del niño en un momento determinado de su vida. Todas estas pistas deberán ser corroboradas con lo que ocurre en la realidad.

Interpretación del dibujo de la familia

Gracias al trabajo del psicoterapeuta Louis Corman y sus estudios sobre los dibujos de la familia, se han desarrollado y perfeccionado nuevas teorías. En general, en el dibujo de la familia se estudian dos aspectos:

1. El plano gráfico

Este aspecto no valora la estética del dibujo en si, sino otras cuestiones relacionadas con el posicionamiento y los trazos:

  • El tamaño del dibujo: generalmente un dibujo grande indica que el niño es vital, extrovertido y generoso. Un dibujo más pequeño de lo normal puede indicar sentimientos de inferioridad.
  • La dirección del dibujo: si se orienta hacia la izquierda se puede hablar de un mayor distanciamiento hacia el entorno y una gran dependencia del núcleo familiar; si se orienta hacia la derecha, suele existir más iniciativa, más confianza y buena relación con los demás.
  • La situación del dibujo en la página: un dibujo realizado muy arriba nos indica alegría y espiritualidad. Un dibujo muy abajo, algo de pesimismo pero también tendencia hacia la practicidad. Si se sitúa en el centro de la página, nos indica objetividad, autocontrol, buen sentido de reflexión.
  • La forma del trazo: las líneas rectas indica un predominio de la razón sobre los sentimientos y cierta dificultad en la comunicación de los afectos. Un dibujo de líneas curvas, nos habla de un niño mucho más sensible y afectivo.
  • La fuerza del trazo: una presión en exceso fina o débil nos habla de un niño al que puede afectar mucho lo que los demás piensen de él. Una presión firme en el papel, generalmente habla de seguridad en sí mismo.

En conclusión, se considera que el niño vive una situación equilibrada cuando el dibujo se realiza con un tamaño normalizado o grande, con un trazo continuo, con una presión adecuada y situado en el centro de la hoja. En la mayoría de los casos, el personaje dibujado más grande y con más detalles es el que considera el más importante del núcleo familiar.

2. El plano del contenido

Aquí se analizan aspectos variados relacionados con la interacción que presentan los diferentes personajes en el dibujo:

  • Por el trabajo desarrollado: los dibujos esquematizados indican dinamismo y control de la afectividad. Los dibujos muy elaborados, gran capacidad de concentración en la tarea, aunque algo fantasioso y divagador. Por último, los dibujos incompletos denotan una gran inseguridad.
  • Por la acción de los personajes: encontramos dibujos muy estáticos, en los que los personajes están en paralelo sin realizar actividad alguna, indica problemas afectivos. Los dibujos dinámicos indican bienestar y madurez.
  • Por equilibrio entre los dibujos: cuando los personajes presentan una proporción correcta en cuanto al tamaño, nos habla de que existe una armonía entre el niño y su entorno familiar. Los personajes desproporcionados nos dan información extra acerca de la relación entre el niño y los miembros de la familia.
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