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A la danza, el futbol, baloncesto o gimnasia rítmica, actividades extraescolares tradicionales por excelencia se suman ahora nuevas actividades que ganan fuerza como el yoga infantil o los talleres de cocina. Te ayudamos a elegir las mejores actividades extraescolares para los más pequeños de la casa.

 

¿Cuál es la mejor actividad extraescolar?

 

Tradicionalmente, las actividades extraescolares estrella han sido los deportes y han fomentado estereotipos: Futbol para los niños y danza para las niñas. Con el paso de los años esas fronteras se han difuminado y los deportes, poco a poco han ido abriéndose a todos por igual.

 

También en la última década los deportes, junto a la música y las academias de idiomas (también actividades tradicionales) han dejado paso a otras actividades como el yoga infantil y la cocina.

 

Las mejores actividades extraescolares para los más pequeños

 

  • Deportes de equipo. Futbol, baloncesto o balonmano son los preferidos de los niños y niñas en nuestro país. Con esta actividad conseguirás que lleven una vida activa, practiquen deporte, cuiden su forma física y además alcancen otros valores: Compañerismo, respeto por las reglas, liderazgo y disciplina. Aunque lo principal es que se lo pasen bien y les haga felices.
  • Música. Seguramente comenzarán con clases de solfeo para después elegir un instrumento con el que aprender a tocar: La guitarra es el más demandado. Pero también el piano y el violín. La música conseguirá que el o la peque desarrolle habilidades como la memoria, el lenguaje, su disciplina… Además conseguirá desplegar una sensibilidad especial para expresar sus sentimientos e identificar los de los demás.
  • Idiomas. Inglés es el objetivo de todas las familias, aunque cada vez son más las que mirando al futuro prefiere que sus hijos aprendan chino o árabe, ya que la lengua de Shakespeare ya se trabaja en los colegios. Puede verse como una de las actividades extraescolares más aburridas pero cada vez hay más academias que desarrollan métodos de juego y entretenimiento que hacen que los niños y niñas pasen un buen rato mientras aprenden.
  • Yoga infantil. Puede parecer una actividad más para adultas en la que los niños se van a aburrir porque todavía no son lo suficientemente maduros como para conseguir un estado de concentración y de conocimiento interior. La realidad es que el yoga infantil mejora la flexibilidad, la coordinación y el equilibrio de los peques, promueve la armonía, canaliza energías y crea hábitos saludables. Es importante también la mejora de la autoestima con sus propios cuerpos y además estas clases se desarrollan en un ambiente relajado y distendido, ¡nada aburrido!
  • Cocina. La televisión ha puesto de moda el mundo de la cocina para los niños con diversos programas infantiles de éxito dedicados a este arte. Con estos cursos conseguirás que los y las peques aprendan hábitos higiénicos, también de alimentación saludable, conocimiento de los nutrientes y gastronomías además de fomentar el trabajo en equipo, el aprendizaje y la diversión.

El yoga es una disciplina oriental que se ha puesto de moda en los últimos años en los países desarrollados de occidente. Una práctica con la que se buscan momentos de paz entre el caos y el estrés diario de la vida moderna actual. De todas maneras, es algo que se sigue asociando al mundo adulto, cuando puede tener múltiples beneficios para los más pequeños. Por eso os proponemos compartir momentos con vuestros hijos este verano explorando el yoga infantil.

 

¿Por qué elegir la práctica de yoga infantil?

La práctica de yoga en compañía de nuestros hijos es beneficiosa para ambos, ya que permite trabajar tres aspectos fundamentales para mantener un cuerpo y una mente saludables:

 

  • Fuerza
  • Flexibilidad
  • Equilibrio

 

Tres aspectos físicos que necesitan de una interiorización y una calma mental específica para poder trabajarlos. Al margen de esto, la práctica de yoga es una oportunidad para conseguir que los más pequeños de la casa estén quietos y en silencio. Es una manera de que toda la familia pueda relajarse en mitad del caos que supone una casa con niños pequeños y más aún en vacaciones.

 

Ya sea en nuestra vivienda habitual o en nuestro apartamento de verano, practicar yoga con nuestros hijos nos ofrece la oportunidad de jugar, interactuar, divertirnos, conectar y sobre todo: dedicarles TIEMPO de calidad. Todo esto permitirá fortalecer nuestro vínculo como padres con nuestros peques.

 

¿Cómo practicar yoga infantil con nuestros hijos?

Lo más importante es enfocarlo como un juego para captar la atención de los niños y que no se aburran. En el yoga es importante la disciplina, pero es algo que debemos adaptar a las necesidades y a las edades de los más pequeños. Hay que introducirlos en el mundo del yoga a través de cuentos infantiles que les expliquen por qué es importante respirar y realizar las posturas, de dónde viene el yoga, qué significa, etc.

 

La práctica de yoga con niños debe ser, ante todo: lúdica. Por eso, además de los cuentos es interesante asociar las asanas (las posturas) con elementos de la naturaleza como animales y plantas para que puedan recordarlas. De hecho, gran parte de las posturas yóguicas ya se asocian en nuestro idioma a estos elementos. Varios ejemplos son: la postura del perro boca abajo, la postura del gato, la postura del cuervo, la postura del árbol, la postura de la paloma, de la cobra, del pez… Te dejamos esta guía útil de las posturas de yoga más conocidas.

 

También es importante combinar la práctica de yoga con otras actividades relajantes y muy asociadas a la cultura yogui como es la pintura de mandalas, algo que reforzará su capacidad de concentración. Es muy interesante, además, poner música clásica o relajante durante nuestras “clases” de yoga con los niños, ya que ayudará a que se relajen y se concentren.

 

Debemos tener en cuenta que para los más pequeños es más fácil que para nosotros el hecho de dejar la mente en blanco y olvidar nuestras preocupaciones. Si comienzan a practicar yoga desde pequeños y aprenden a parar y respirar, no les será difícil hacerlo de mayores y llevar una vida más sosegada y feliz. Compartir yoga con nuestros hijos supone establecer hábitos y conductas que marcarán su personalidad y sienta las bases de una futura vida saludable.

 

Beneficios del yoga infantil

 

  • Estimulan su creatividad.
  • Desarrollan buenos hábitos.
  • Trabajan su flexibilidad.
  • Desarrollan sus músculos.
  • Aprenden una educación postural.
  • Aprenden a respirar.
  • Mejoran su capacidad de concentración.
  • Canalizan su energía física.
  • Controlan el estrés infantil.