Comparte momentos con tus hijos este verano: Yoga infantil

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El yoga es una disciplina oriental que se ha puesto de moda en los últimos años en los países desarrollados de occidente. Una práctica con la que se buscan momentos de paz entre el caos y el estrés diario de la vida moderna actual. De todas maneras, es algo que se sigue asociando al mundo adulto, cuando puede tener múltiples beneficios para los más pequeños. Por eso os proponemos compartir momentos con vuestros hijos este verano explorando el yoga infantil.

 

¿Por qué elegir la práctica de yoga infantil?

La práctica de yoga en compañía de nuestros hijos es beneficiosa para ambos, ya que permite trabajar tres aspectos fundamentales para mantener un cuerpo y una mente saludables:

 

  • Fuerza
  • Flexibilidad
  • Equilibrio

 

Tres aspectos físicos que necesitan de una interiorización y una calma mental específica para poder trabajarlos. Al margen de esto, la práctica de yoga es una oportunidad para conseguir que los más pequeños de la casa estén quietos y en silencio. Es una manera de que toda la familia pueda relajarse en mitad del caos que supone una casa con niños pequeños y más aún en vacaciones.

 

Ya sea en nuestra vivienda habitual o en nuestro apartamento de verano, practicar yoga con nuestros hijos nos ofrece la oportunidad de jugar, interactuar, divertirnos, conectar y sobre todo: dedicarles TIEMPO de calidad. Todo esto permitirá fortalecer nuestro vínculo como padres con nuestros peques.

 

¿Cómo practicar yoga infantil con nuestros hijos?

Lo más importante es enfocarlo como un juego para captar la atención de los niños y que no se aburran. En el yoga es importante la disciplina, pero es algo que debemos adaptar a las necesidades y a las edades de los más pequeños. Hay que introducirlos en el mundo del yoga a través de cuentos infantiles que les expliquen por qué es importante respirar y realizar las posturas, de dónde viene el yoga, qué significa, etc.

 

La práctica de yoga con niños debe ser, ante todo: lúdica. Por eso, además de los cuentos es interesante asociar las asanas (las posturas) con elementos de la naturaleza como animales y plantas para que puedan recordarlas. De hecho, gran parte de las posturas yóguicas ya se asocian en nuestro idioma a estos elementos. Varios ejemplos son: la postura del perro boca abajo, la postura del gato, la postura del cuervo, la postura del árbol, la postura de la paloma, de la cobra, del pez… Te dejamos esta guía útil de las posturas de yoga más conocidas.

 

También es importante combinar la práctica de yoga con otras actividades relajantes y muy asociadas a la cultura yogui como es la pintura de mandalas, algo que reforzará su capacidad de concentración. Es muy interesante, además, poner música clásica o relajante durante nuestras “clases” de yoga con los niños, ya que ayudará a que se relajen y se concentren.

 

Debemos tener en cuenta que para los más pequeños es más fácil que para nosotros el hecho de dejar la mente en blanco y olvidar nuestras preocupaciones. Si comienzan a practicar yoga desde pequeños y aprenden a parar y respirar, no les será difícil hacerlo de mayores y llevar una vida más sosegada y feliz. Compartir yoga con nuestros hijos supone establecer hábitos y conductas que marcarán su personalidad y sienta las bases de una futura vida saludable.

 

Beneficios del yoga infantil

 

  • Estimulan su creatividad.
  • Desarrollan buenos hábitos.
  • Trabajan su flexibilidad.
  • Desarrollan sus músculos.
  • Aprenden una educación postural.
  • Aprenden a respirar.
  • Mejoran su capacidad de concentración.
  • Canalizan su energía física.
  • Controlan el estrés infantil.
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