La Casa de Papel

La Casa de Papel ya nos enamoró en los tres anteriores partes. Pero esta cuarta temporada ha sido todavía más especial. No por su calidad o por el aumento de presupuesto, y, por consiguiente, de petardos, y no pretendemos hacer spoiler, sino porque nos ha pillado en pleno confinamiento y nos ha venido muy bien para entretenernos. Ni el mismísimo Profesor habría previsto un inicio de temporada así.

Además, también se ha estrenado un Netflix un pequeño documental llamado el Fenómeno donde se nos han contado algunos de los secretos más íntimos de la serie. Aquí descubrimos algunos de ellos y otros.

Los entresijos de La Casa de Papel

El guion se escribe en directo

La Casa de Papel no tiene un guion como el de otras series. Sus guionistas trabajan en una sala anexa al rodaje y van tejiendo la trama a medida que se va grabando. Esto les permite hacer virajes sobre el terreno que contribuyen, en gran medida, a la gran frescura e imán que tiene la serie.

Para los actores y actrices esta manera de trabajar supone un gran reto porque no saben qué es lo que va a pasar con sus personajes. De hecho, en alguna ocasión, han rodado escenas basándose en la construcción que los guionistas han hecho con su móvil explicándola.

La sorpresa y la emoción está servida para todos.

Parte de un fracaso

La Casa de Papel se estrenó y emitió Antena 3. El primer capítulo tuvo buenos índices de audiencia, pero, a medida que los capítulos iban avanzando estos iban bajando. Por eso, con la temporada 2 la serie se dio por acabada.

Pero, como casi siempre en esta serie, a trama tuvo un giro inesperado. Netflix compró los derechos de la obra y la obra y la puso en su catálogo. Sin publicidad, sin nada. Como si se tratara de un fondo de armario. Pero fueron muchos los espectadores que convirtieron esta pieza básica en una de las más valiosas del armario.

Los actores se dieron cuenta del éxito porque sus seguidores empezaron a crecer mucho. Y todos eran de otros países como Italia, Francia, Argentina, etc.

Fue este éxito el que llevo a los directores y a la plataforma a plantearse seguir con la serie. ¡Gracias Netflix por la valiente apuesta!

Tokio no iba a ser la narradora

La voz en off que nos narra la serie es Úrsula Corberó, quien interpreta a Tokio. Pero al principio el narrador por el que se apostó fue el Profesor. Según cuenta Álex Pina, uno de los creadores de esta serie de moda, “las primeras versiones del guion que tuvimos el narrador era el Profesor, pero resultaba un tanto egocéntrico hablar de un plan, el suyo, maravilloso y perfecto, y que fuera él mismo quien hablaba”.

Tras descartar esta opción, pensaron en Moscú pensando en la sencillez y proximidad del personaje, pero se dieron cuenta de que tampoco funcionaba. Fue aquí cuando se puso sobre la mesa a la impulsiva Tokio. Las razones fueron diversas, pero, sobre todo, salir del estereotipo masculino y conseguir que el atraco virara hacia la esfera más emocional.

Continuará…

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